Las 1000 Voces de Mi Cuerpo

Yo canto ante la duda cuando el telón de la noche me desnuda.

El llanto es mi purga,
un manto amargo que me abraza y me tortura.

¿Las voces callaran?
Ni en los sueños.
Soy de mi propia fuente de amargura.

Los días pasaran
en mi sueño
de ser libre de condena
que la culpa me envenena
me agarra y me atropella
la bondad que ya no encuentro.

Tengo fe en lo eterno
de eso vive y se alimenta mi lamento.

Yo canto ante la duda
y aunque pierda la cordura
y yo misma me destruya
no callaré la desventura de mi tormento: Las 1000 voces de mi cuerpo.